{"id":6878,"date":"2020-07-05T19:58:32","date_gmt":"2020-07-06T01:58:32","guid":{"rendered":"https:\/\/proyectocitrino.com\/?page_id=6878"},"modified":"2022-01-02T12:45:41","modified_gmt":"2022-01-02T18:45:41","slug":"cuento-de-misterio-terror","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/proyectocitrino.com\/index.php\/cuento-de-misterio-terror\/","title":{"rendered":"Cuento de Misterio \/ Terror"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><span style=\"font-size: large;\"><b>\u00bfAqu\u00ed tambi\u00e9n llega La Hora?<\/b><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\" align=\"left\">Por Juan Carlos Saravia<\/p>\n<p align=\"left\">\u00a0<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Cuando llegu\u00e9 a La Fortuna, en San Carlos, jam\u00e1s pens\u00e9 que vivir\u00eda all\u00ed un evento m\u00e1s impresionante que las majestuosas erupciones del Volc\u00e1n Arenal, pues, quienes hayan podido presenciar al coloso en acci\u00f3n durante una noche despejada podr\u00e1n atestiguar que la cima de la monta\u00f1a te\u00f1ida de rojo es un inolvidable aviso del poder destructivo de la naturaleza.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Sin embargo, lo que voy a compartir con ustedes supera por mucho las erupciones del Arenal. \u00bfPuede compararse acaso la lava, vista desde la segura distancia, al terror que sobrecogi\u00f3 a los indefensos trabajadores de El Tanque ese d\u00eda nefasto, cuando el cielo y el sol se ti\u00f1eron de rojo y empez\u00f3 la lluvia? Hasta donde yo s\u00e9, se trata de la \u00fanica ocasi\u00f3n en que La Hora ocurri\u00f3 en Alajuela.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Mi estad\u00eda en La Fortuna se deb\u00eda a una invitaci\u00f3n de mi difunto t\u00edo Anselmo Flores, quien me solicit\u00f3 que visitara su cultivo de yuca, un proyecto familiar de permacultura llamado PermaYuca. Mi pobre t\u00edo, con orgullo, me hab\u00eda dicho que esta visita cambiar\u00eda mi vida y, aunque acced\u00ed a viajar hasta San Carlos, en realidad lo hice m\u00e1s por contemplar el volc\u00e1n que por caminar entre lomillos sembrados con estacas de yuca a 0.5 metros entre s\u00ed e intercalados con frijol para controlar las malezas\u2026 \u00a1Cu\u00e1nta raz\u00f3n ten\u00eda T\u00edo Anselmo!<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Recuerdo que cuando mi auto sali\u00f3 de La Fortuna por la ruta 142 y se enrumb\u00f3 al este, dejando al volc\u00e1n a mis espaldas, no pude evitar un suspiro de resignaci\u00f3n. El autom\u00f3vil recorri\u00f3 los 9 kil\u00f3metros en poco menos de diez minutos y por fin entramos a El Tanque y me detuve a comer frugalmente, tal vez por la frustraci\u00f3n creciente en mi pecho, en el Restaurante Victoriosos, establecimiento que se convertir\u00eda en el punto de interacci\u00f3n social con los trabajadores del proyecto durante los doce d\u00edas que antecedieron a la pesadilla m\u00e1s espantosa que jam\u00e1s he vivido.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">T\u00edo Anselmo hab\u00eda reservado unas tres mesas y algunos de los trabajadores ya hab\u00edan recibido su almuerzo. Yo entr\u00e9 y mi t\u00edo, hinchando su pecho como un gallo, anunci\u00f3:<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 \u00a1Miren, ya lleg\u00f3 Ernesto! \u00a1Bienvenido!<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Varios hombres y mujeres levantaron la vista y sonrieron, pero, por alguna raz\u00f3n, mi vista se fij\u00f3 en un trabajador escu\u00e1lido y medianamente desali\u00f1ado, quien, al verme entrar, apret\u00f3 los dedos de su mano derecha y los llev\u00f3 al centro de su frente, para luego soltarlos sobre su cabeza, como una flor abri\u00e9ndose, en un adem\u00e1n de saludo muy extra\u00f1o.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">M\u00e1s tarde me enter\u00e9 que el peculiar personaje, a quien todos conoc\u00edan por el parad\u00f3jico mote de \u201cTortuga Veloz\u201d, era muy estimado por los dem\u00e1s por su buena disposici\u00f3n al trabajo; a pesar de moverse con una parsimonia exasperante, a la hora de laborar, el hombre flaco se transformaba por completo: sus movimientos eran tan precisos como los de una m\u00e1quina y hac\u00eda gala de una fortaleza f\u00edsica que nadie podr\u00eda adivinar al mirar su delgadez. No obstante, lo m\u00e1s notorio de Tortuga Veloz era el impresionante repertorio de historias inusuales que narraba con la perfecci\u00f3n de un cuenta-cuentos profesional, otra de sus habilidades insospechadas, pues el trabajador casi no hablaba y solo contaba sus historias cuando se lo ped\u00edan.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Fue \u00e9l quien, preocupado, me se\u00f1al\u00f3 el cielo en la treceava ma\u00f1ana de mi estad\u00eda en San Carlos y me hizo una pregunta que, en ese momento, no pude comprender del todo. Hab\u00edamos apenas iniciado el d\u00eda y Tortuga Veloz ya hab\u00eda pr\u00e1cticamente colocado todas las estacas de yuca en los lomillos de dos surcos o eras, como las llamaba \u00e9l.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 \u00a1Buenos d\u00edas, se\u00f1or Ernesto! &#8211; me salud\u00f3 y luego, apuntando a las nubes con una estaca de yuca, pregunt\u00f3 pausadamente: \u2013 \u00bfAqu\u00ed&#8230; en El Tanque&#8230; tambi\u00e9n llueve? \u00bfLlega La Hora?<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Al escucharlo, los trabajadores m\u00e1s cercanos estallaron en risas y chotas. Por mi parte, le respond\u00ed que no pensaba que fuera a llover y le di la hora, interpretando que era eso lo que deseaba saber. El hombre delgado apret\u00f3 los labios y prosigui\u00f3 su labor con una velocidad vertiginosa. Por un momento dud\u00e9 si se trataba de un cyborg.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">A medio d\u00eda, en el restaurante, me sent\u00e9 a la mesa con Tortuga Veloz, quien com\u00eda solo y en silencio.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 \u00bfDe qu\u00e9 parte es usted, Tortuga? &#8211; dije al sentarme, queriendo iniciar una conversaci\u00f3n. Pude notar c\u00f3mo los ojos de todos nos miraban divertidos.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 \u00bfYo? Vengo \u2026 de un pueblo llamado Lal Borada, de San Juan que Mata. Es en Talabares.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Tengo que confesar que, entonces, cre\u00ed haber o\u00eddo mal y pens\u00e9 que se refer\u00eda a San Juan de Mata en Turrubares, pero Tortuga Veloz me lanz\u00f3 su pregunta de nuevo antes de que yo pudiera abrir mi boca otra vez.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 \u00bfAqu\u00ed llega La Hora?<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">El sal\u00f3n vibr\u00f3 por las risas de las otras mesas. Perplejo, zambull\u00ed mi mano en el bolsillo del pantal\u00f3n para buscar mi tel\u00e9fono celular y as\u00ed consultar el reloj.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 \u00a1No, no! Venga conmigo, por favor. \u2013 me espet\u00f3 al levantarse y salir del restaurante.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Lo segu\u00ed sin entender. Afuera, mir\u00f3 hacia el cielo y me se\u00f1al\u00f3 el sol que, por extra\u00f1o que parezca, luc\u00eda un tono \u00e1mbar que, a decir verdad, yo jam\u00e1s hab\u00eda visto antes en el astro rey.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Tortuga Veloz procedi\u00f3 a explicarse con un vocabulario poco com\u00fan para un pe\u00f3n agr\u00edcola:<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 En Lal Borada se da un fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico regional focalizado, una especie de micro-clima particular causado por las alteraciones vibracionales en la masa dimensional paralela. Se trata de la lluvia solar, pero se le conoce popularmente como La Hora. A pesar de que puede generar muchos problemas, no es m\u00e1s que un fen\u00f3meno natural. Supongo que, a nivel c\u00f3smico, no representa amenaza m\u00e1s all\u00e1 de lo que la lluvia com\u00fan puede significar para las hormigas.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Yo me encontraba boquiabierto. Haciendo caso omiso a mi estado, el hombre flaco se\u00f1al\u00f3 dos puntos en el cielo donde se apreciaba una coloraci\u00f3n rojiza, como parchones del cielo del ocaso.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 \u00bfVe lo rojo en el cielo ah\u00ed y ah\u00ed? Esos son los tres presagios de La Hora: dos puertas rojas, una al cenit y otra al nadir, junto con el coraz\u00f3n del Primer Niptoptri\u00f3n, que es el sol ambarino. La leyenda dice que el cielo y el sol se vuelven rojos por la sangre de los Anuramas y los Niptoptriones ca\u00eddos en la Batalla de Mald\u00f3n, pero, cient\u00edficamente, no es otra cosa que lluvia solar. Cuando comienza a caer, hay que apresurarse y deshacerse de cualquier objeto redondo que uno porte. Hay que cerrar todas las puertas y ventanas porque de los charcos surgir\u00e1n los Helicontes.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Consider\u00e9 seriamente que el calor hab\u00eda afectado al pobre hombre, que desvariaba, sin duda.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 \u00bfLos Helicontes? Salen de.. \u2013 yo estaba muy confundido.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 Oh, s\u00ed. Altos y fuertes, los Helicontes surgen de los charcos. Estar\u00e1n en todas partes y no se detendr\u00e1n ante nada. Son implacables seres sin consciencia, cuyo prop\u00f3sito natural es recuperar todo lo que sea redondo y llevarlo de vuelta al sol. De alg\u00fan modo, es como el ciclo del agua: lo redondo sale del coraz\u00f3n del Primer Niptoptri\u00f3n y debe regresar a \u00e9l, por lo que los Helicontes tomar\u00e1n cualquier objeto circular, lo arrancar\u00e1n si es preciso, y se elevar\u00e1n hacia el sol. Como agua evapor\u00e1ndose despu\u00e9s de llover. \u00bfComprende?<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Yo asent\u00ed mec\u00e1nicamente, estupefacto, y sin haber registrado el significado de sus palabras. Sin embargo, cuando mir\u00e9 al sol, me convenc\u00ed de que la locura del trabajador deb\u00eda, despu\u00e9s de todo, tener alg\u00fan sustento. La estrella que hasta hace poco luc\u00eda como una joya de \u00e1mbar se estaba tornando rojo carmes\u00ed con rapidez y el cielo, tambi\u00e9n rojizo, era un atardecer a medio d\u00eda.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u2013 Se\u00f1or Ernesto, me doy cuenta por su cara que La Hora no es familiar para usted. Veo que no porta nada redondo y eso es perfecto, cr\u00e9ame. Ya no queda mucho tiempo; cuando caiga la lluvia solar, se ver\u00e1 como mercurio desliz\u00e1ndose por todas partes. De donde quiera que haya un charco, saldr\u00e1n Helicontes. Tape sus o\u00eddos con las manos, domine su curiosidad y apriete los ojos, en especial si se encuentra a la intemperie. T\u00edrese en el suelo en posici\u00f3n fetal y, sin importar lo que escuche, no abra los ojos ni se levante. En Lal Borada hemos aprendido a vivir con La Hora; para nosotros es como buscar un refugio cuando viene una tormenta. Me voy ya. Ah, y recuerde que no llueve para siempre.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Tortuga Veloz huy\u00f3 despavorido por la calle. Juro que ese hombre podr\u00eda haber dejado a los corredores ol\u00edmpicos en rid\u00edculo; lo perd\u00ed de vista en apenas un par de segundos.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">No sab\u00eda qu\u00e9 pensar. Quise regresar al restaurante pero me qued\u00e9 inm\u00f3vil unos segundos. \u00bfQu\u00e9 iba a decir a los dem\u00e1s?<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Entonces empez\u00f3 a llover. Pesados goterones plateados se precipitaban al suelo y got\u00edculas luminosas brincaban como cabritas diminutas. Una gota grande me golpe\u00f3 en el hombro y, en efecto, un l\u00edquido compacto, como mercurio brillante, se desliz\u00f3 por mi camisa y cay\u00f3 con un golpe sordo.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">M\u00e1s gotas repiqueteaban a mi alrededor y un sonido pulsante llegaba a m\u00ed desde todas partes. Comenzaron a formarse charcos y el miedo m\u00e1s absoluto me sobrecogi\u00f3 cuando, por imposible que parezca, alcanc\u00e9 a ver una mano s\u00f3lida saliendo del l\u00edquido. Cinco dedos poderosos se extend\u00edan en lo que parec\u00eda ser el pu\u00f1o de un gigante confinado debajo de la acera.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">De otro charco salt\u00f3 una figura colosal que, por fortuna, me daba la espalda. Su piel parec\u00eda metal y no supe si era rojo o en esa superficie lisa se reflejaba el antinatural color que ahora te\u00f1\u00eda al cielo. Yo di un traspi\u00e9 hacia atr\u00e1s y ca\u00ed. En el suelo, me encog\u00ed como un beb\u00e9. Instintivamente, apret\u00e9 los p\u00e1rpados y me cubr\u00ed las orejas con las manos y mi coraz\u00f3n por poco se detiene cuando sent\u00ed la enorme masa delante de m\u00ed, examin\u00e1ndome.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s puede compararse con el infierno de Dante. Apenas puedo describirlo porque en ning\u00fan momento abr\u00ed los ojos ni me descubr\u00ed los o\u00eddos, as\u00ed que los golpes, las s\u00faplicas y los gritos desgarradores que escuch\u00e9 a medias fueron suficientes para darme una idea del caos que sobrevino a El Tanque. Era como si un hurac\u00e1n estuviera golpeando el pueblo con toda su furia; pod\u00eda adivinar c\u00f3mo piezas de autom\u00f3viles eran arrancadas con violencia; pasos de carreras desesperadas pasaban por delante de m\u00ed y se deten\u00edan de repente. Alcanc\u00e9 a o\u00edr a un hombre gritando repetidamente \u201c\u00a1Mi brazo, mi brazo!\u201d antes de que algo se estrellara contra una ventana e hiciera el vidrio a\u00f1icos. De cuando en cuando, cabezas seguidas por anchos hombros sal\u00edan del suelo junto a m\u00ed y me rozaban los pies. Ante el aterrador contacto, me encog\u00eda lo m\u00e1s que pod\u00eda y, temblando, sent\u00eda los enormes cuerpos que se pon\u00edan de pie, imponentes. Despu\u00e9s de breves instantes, me ignoraban, y el c\u00edrculo de terror y destrucci\u00f3n prosegu\u00eda.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u00a0<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">No preciso cu\u00e1nto tiempo permanec\u00ed agazapado como un conejo. Lo cierto es que, en alg\u00fan momento, las pulsaciones acabaron y los gemidos y gritos disminuyeron en frecuencia e intensidad. El tibio calor del sol en mis mejillas y el silencio me indicaron que la pesadilla hab\u00eda acabado mas, todav\u00eda con miedo, abr\u00ed un ojo. Luego, despacio, abr\u00ed el otro y, cuando me asegur\u00e9 que ya no hab\u00eda charcos en el suelo, me incorpor\u00e9, mareado.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">El \u00e1rea circundante al Los alrededores del restaurante Victoriosos se hab\u00eda convertido en un \u00e1rea de desastre: por toda la calle se apreciaba la destrucci\u00f3n de una horda salvaje y pude ver a la distancia varios cuerpos tendidos en el pavimento sobre alfombras hechas con su propia sangre. Grit\u00e9 y entr\u00e9 mi t\u00edo y los trabajadores yac\u00edan muertos en el suelo, desmembrados. A algunos les faltaban las piernas, a otros uno o los dos brazos y, para mayores horrores, ninguno ten\u00eda ojos. \u00a1Se los hab\u00edan arrancado de la cara sin piedad, dejando sanguinolentos boquetes!<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Vomit\u00e9 copiosamente entre sacudidas incontrolables. \u00bfFueron tres o cuatro veces?<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Cuando me repuse, me incorpor\u00e9 sosteni\u00e9ndome de una mesa y fue cuando lo not\u00e9. En el local, que luc\u00eda como si una bomba hubiera explotado all\u00ed, no hab\u00eda platos ni en las mesas ni en el suelo; afuera, los dos autos y el cami\u00f3n de carga en que vinimos carec\u00edan de llantas. Examin\u00e9 con la vista el entorno y no pude localizar absolutamente nada con forma circular.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Del grupo de PermaYuca yo era, al parecer, la \u00fanica persona con vida.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Recuerdo que los medios de comunicaci\u00f3n me entrevistaron al ser el \u00fanico sobreviviente. Cuando les narr\u00e9 mi experiencia, desestimaron mi testimonio y juzgaron que me encontraba dentro de un severo cuadro de estr\u00e9s pos-traum\u00e1tico. Reportaron el suceso de varias maneras, tratando de dar sentido a un evento que carec\u00eda de toda explicaci\u00f3n convencional. Dijeron primero que terroristas hab\u00edan atacado El Tanque, luego cambiaron la versi\u00f3n a una banda criminal sanguinaria que saque\u00f3 a los trabajadores y, por fin, se decantaron por una serie de explosiones causadas por un inexplicable desperfecto en los transformadores del lugar. A m\u00ed me dejaron en paz al cabo de unas semanas.<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">\u00a0<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">La explicaci\u00f3n de las explosiones fue la m\u00e1s veros\u00edmil ya que, como me enter\u00e9 despu\u00e9s, el desastre se confin\u00f3 dentro de la limitada \u00e1rea cercana al restaurante. Nadie m\u00e1s vio el cielo o el sol rojos en San Carlos ese d\u00eda. \u00bfUn micro-clima, hab\u00eda dicho Tortuga Veloz?<\/p>\n<p lang=\"es-CR\">Como todo en Costa Rica, el p\u00fablico olvid\u00f3 el asunto al cabo de un mes. Yo jam\u00e1s pude hacerlo y, a pesar que, hasta donde s\u00e9, el fen\u00f3meno de La Hora no se ha repetido, tampoco volv\u00eda a acercarme a San Carlos&#8230; aunque confieso que, de vez en cuando, trato de entender por qu\u00e9 cay\u00f3 esta tal lluvia solar en El Tanque en esa ocasi\u00f3n. Comprendo que lo que dir\u00e9 sonar\u00e1 descabellado, pero&#8230; \u00bfacaso se puede concebir una explicaci\u00f3n l\u00f3gica para semejante horror? Nunca he ubicado a Talabares en ning\u00fan mapa, pero estoy convencido de que ese lugar pertenece a alguna dimensi\u00f3n paralela donde las leyes f\u00edsicas son muy diferentes a las nuestras. De alguna forma, los habitantes de Talabares logran cruzar hasta nuestra dimensi\u00f3n. Son viajeros y, como se asevera popularmente, al viajar, uno se lleva partes de la tierra que visita consigo. De igual modo, quien viaja trae parte de su propia tierra al lugar que visita. Creo con firmeza que, al cruzar desde Talabares hasta El Tanque, Tortuga Veloz&#8230; \u00a1trajo el clima de su natal Lal Borada a San Carlos por un d\u00eda!<\/p>\n<p lang=\"es-CR\"><strong>Este cuento es parte de la segunda edici\u00f3n del libro <em>La hora decimotercera<\/em>, de Juan C &amp; Jos\u00e9 R. Saravia.<\/strong><\/p>\n<p align=\"left\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-7597\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Criaturas-de-gel.png?resize=225%2C300&#038;ssl=1\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Criaturas-de-gel.png?resize=225%2C300&amp;ssl=1 225w, https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Criaturas-de-gel.png?resize=250%2C333&amp;ssl=1 250w, https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Criaturas-de-gel.png?resize=300%2C400&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2022\/01\/Criaturas-de-gel.png?w=396&amp;ssl=1 396w\" sizes=\"auto, (max-width: 225px) 100vw, 225px\" \/><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"justify\"><span style=\"font-family: Times New Roman, serif;\"><span style=\"font-size: medium;\">Ilustraci\u00f3n: Alex Firefly<br \/><\/span><\/span><\/p>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><strong>Publicado con permiso del autor bajo la licencia de <em>Creative Commons<\/em>:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/by-nc-nd-eu_4.png?resize=203%2C71&#038;ssl=1\" alt=\"\" class=\"wp-image-6958\" width=\"203\" height=\"71\" srcset=\"https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/by-nc-nd-eu_4.png?w=403&amp;ssl=1 403w, https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/by-nc-nd-eu_4.png?resize=300%2C105&amp;ssl=1 300w, https:\/\/i0.wp.com\/proyectocitrino.com\/wp-content\/uploads\/2020\/07\/by-nc-nd-eu_4.png?resize=250%2C87&amp;ssl=1 250w\" sizes=\"auto, (max-width: 203px) 100vw, 203px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>Publicado el 2 de enero de 2022. Disponible hasta el 2 de mayo de 2022.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfAqu\u00ed tambi\u00e9n llega La Hora? 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